A 10 años del ascenso de Ziggy Stardust 

Por Hugo Garciamarín

Sin saber con precisión por qué, durante las últimas semanas me encontré escuchando a David Bowie. Al principio atribuí ese retorno a la influencia de un joven colega que profesa una clara afición por su obra y que, quizá por ello, lo había traído de nuevo a mi memoria. Más tarde, movido por la curiosidad, advertí que se aproximaba el décimo aniversario de su muerte. Así operan los llamados del inconsciente. Por esa razón comparto aquí, a manera de homenaje, algunas canciones que me acompañan de forma especial. No se trata de un top ni pretende señalar las mejores; son, simplemente, aquellas que me llamaron y tocaron mi alma en este momento.

1984

Nació del intento fallido de adaptar la novela de Orwell al formato de un musical; negados los derechos, el material sobreviviente se integró en Diamond Dogs La canción pone en acto el núcleo del totalitarismo —vigilancia, disciplina y reprogramación de la voluntad— a través de una maquinaria cotidiana que vuelve habituales el miedo y la obediencia. En el plano musical, esto lo transmite con el funk, las guitarras con wah-wah y un ritmo casi «marcial». La crítica y la lectura académica subrayan que en “1984” Bowie buscó describir la distopía de distintas formas con la voz, la música, el cuerpo y el escenario, para mostrar como el autoritarismo no es sólo un ejercicio del poder, sino una estructura que repercute en todos los ámbitos de la vida.


«You’ve read it in the tea leaves
And the tracks are on TV
Beware the savage jaw
Of 1984″

Dancing in the Street

Esta canción, originalmente interpretada por Martha and the Vandellas, fue grabada en video junto a Mick Jagger en 1985 para el Live Aid. La idea original proponía un dueto en tiempo real vía satélite —Bowie desde Wembley, en Londres, y Jagger desde el JFK Stadium, en Filadelfia—, pero las limitaciones técnicas de sincronización hicieron inviable ese formato, así que terminó siendo un tema pregrabado para su transmisión durante el evento.

La canción, en su versión original, era una invitación colectiva a salir “a la calle”; ese encuadre se desplazó levemente hacia un llamado pop a la congregación pública y solidaria. De ahí la coreografía y el tono deliberadamente lúdico del video, filmado en Millennium Mills, en los muelles de Londres. Sobre la grabación, Bowie explicó lo siguiente:

«Lo pensamos un jueves por la noche. Repasamos muchas canciones antiguas y coincidimos en que “Dancing” era una que ambos conocíamos bien. El sábado entramos al estudio entre las siete y las once de la noche; después fuimos a Docklands y filmamos el video durante el resto de la madrugada. Todo se resolvió en diez horas. Fue extraordinario«.

Golden Years

Bowie comenzó a escribir “Golden Years” en mayo de 1975, poco antes de filmar The Man Who Fell to Earth, y con frecuencia señaló que la había concebido pensando en Elvis Presley, pero esto nunca prosperó (y personalmente lo agradezco, ya que es de mis canciones preferidas). La letra se mueve entre el ofrecimiento de consuelo y la promesa de un porvenir luminoso, aunque a veces pareciera más bien una manifestación nostálgica y un anhelo de atesorar un momento. Los críticos coinciden en reconocer en la canción un punto de inflexión: un éxito inmediato que confirmó la capacidad de Bowie para entrelazar tradiciones musicales afroamericanas con un pop de sofisticación propia. A mí me encanta.

Modern Love

La canción une un ritmo rápido e incluso feliz, con una letra ambivalente: el narrador avanza junto al “amor moderno” sin alcanzar una confianza plena ni en el compromiso amoroso ni en la fe. Según la interpretación de Helen Barret, el tema alude a su relación tensa con la religión y con las promesas de estabilidad emocional, una adhesión que nunca se vuelve entrega. La crítica ha destacado esa fricción entre forma festiva y contenido escéptico: bajo su superficie bailable, la canción retrata a un sujeto que se mantiene en movimiento porque no logra detenerse a creer.

There’s no sign of life
It’s just the power to charm
I’m lying in the rain
But I never wave bye, bye

But I try
I try

The Jean Genie

Fue escrita y grabada por David Bowie en 1972 y apareció ese mismo año como primer sencillo de Aladdin Sane. La canción surgió de un jam espontáneo con los Spiders From Mars durante una gira por Estados Unidos: el riff principal nació en un trayecto en autobús, y se completó más tarde en Nueva York, según se explica, inspirándose por el pulso urbano y los personajes de la ciudad. El protagonista está inspirado en Iggy Pop que condensa la energía marginal y provocadora del outsider (muy presente en la época y relacionado de cierta forma con lo que en la década de los sesenta fue la onda beat).

David Bowie, Jean Genie, 1972. Vía IMDb

Jean Genie, lives on his back
The Jean Genie, loves chimney stacks
He’s outrageous, he screams and he bawls
Jean Genie, let yourself go!

Space Oddity

¿Qué se puede decir que no se haya dicho antes sobre un clásico como éste?. Fue escrita por David Bowie en 1968 y publicada en julio de 1969, en un clima marcado por la llegada del Apolo 11 a la Luna; la BBC llegó a utilizarla en su cobertura del alunizaje, aunque Bowie precisó después que la canción no celebraba la hazaña tecnológica, sino que estaba atravesada por una melancolía consciente y una profunda sensación de extrañamiento.

El propio Bowie reconoció la influencia directa de 2001: A Space Odyssey, de Stanley Kubrick, que le ofreció una imagen del espacio como territorio de aislamiento y pérdida de control antes que como promesa de progreso. Desde esa clave, el personaje de Major Tom ha sido leído por la crítica como una figura del individuo moderno desanclado, rodeado de tecnología y comunicación institucional, pero finalmente suspendido en la soledad. Es sin duda mi canción favorita.

Ziggy Stardust

Fue escrita por David Bowie en 1972 como núcleo del álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, en el que elaboró un relato sobre un personaje ficticio: un rockero extraterrestre, mesiánico y autodestructivo, que irrumpe en la Tierra cuando el mundo se aproxima al colapso.

En la canción, Ziggy aparece como figura trágica: carismático, sexualmente ambiguo y admirado, aunque consumido por su propio mito y por la lógica del estrellato, lectura que la crítica ha destacado como comentario sobre la violencia simbólica de la industria cultural. Estudios de referencia, como los de Nicholas Pegg, subrayan que Bowie utilizó a Ziggy como alter ego escénico y para encarnar la relación entre identidad, performance y exceso en la cultura pop. De este modo, “Ziggy Stardust” condensa el argumento central del álbum: el ascenso y la caída de un ídolo que encarna a la vez la promesa liberadora y el costo destructivo de la modernidad pop.

Ziggy really sang
Screwed up eyes and screwed down hairdo
Like some cat from Japan
He could lick ‘em by smiling
He could leave ‘em to hang
He came on so loaded, man
Well hung, Snow White tan

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