Chicharito, Gutiérrez Luna y el mito del ‘machito proveedor’

El marido se busca en su esposa, el amante en su querida,
bajo la figura de una estatua de piedra; persigue en ella
el mito de su virilidad y de su soberanía

Simone de Beauvoir

Las tragicomedias del futbolista Javier ‘Chicharito’ Hernández y del diputado Sergio Gutiérrez Luna quedaron enlazadas en el colmo de uno de los clichés más retrógradas de la cultura mexicana: el mito del ‘machito proveedor’. Pero más allá de los memes, la ‘funa’ y el humor involuntario, persiste el drama del hombre enajenado que busca el sentido de su existencia en la posesión o adquisición de una mujer.

Si bien el contenido de la ‘proveeduría’ es distinto entre el caso del ídolo de Chivas de Guadalajara y el caso del prominente político del Partido Morena, en términos de la filosofía existencialista hablamos de lo mismo: la enajenación o vacío existencial de un “yo” que pretende hallarse en otra persona convertida en objeto o en “lo otro”. Citando a Hegel, la pensadora francesa Simone de Beauvoir explica que “el sujeto plantea su esencia oponiéndose a un sujeto inesencial” sea por contradicción, dominación o subordinación.

“Mujeres, están fracasando”, declaró quien alguna vez fuera el consentido de la afición y de la prensa deportiva en México. “Encarnen su energía femenina: cuidando, nutriendo, recibiendo, multiplicando, limpiando el hogar”. Así pues, el chusco llamado a significar la condición de ser mujer en términos de un vulgar intercambio de bienes y servicios con los hombres por parte de Hernández apenas fue el preludio del bochornoso sketch de Gutiérrez Luna.

Simone de Beauvoir, El segundo sexo, DEBOLS!LLO, 2013.

Un día después de que el aún máximo goleador de la selección mexicana de futbol fuera escarnecido por la presidenta Claudia Sheinbaum desde Palacio Nacional, Gutiérrez Luna transformó el Congreso de la Unión en una carpa circense: primero se dio tiempo de llorar la muerte del músico inglés Ozzy Osbourne, y después montó una conferencia para acusar a Claudio X. González por el escándalo que envuelve a su esposa, DATO PROTEGIDO.

El acoso y la censura legal por los cuales Karla Estrella, una ciudadana que emitió en la red social X una opinión acusando a Gutiérrez Luna de nepotismo por beneficiar a DATO PROTEGIDO con una candidatura, impulsó al morenista a un grotesco número de malabares que acabaron en pifias. “Está siendo engañada”, acusó el político a la ciudadana, para posteriormente denunciar que ella leyó mal: “la sentencia no dice que debe disculparse 30 veces, sino una sola vez durante 30 días.

El clímax del teatro del absurdo de Gutiérrez Luna llegó en su gira de medios en radio, televisión y youtube para promover una causa cuya defensa más bien correspondía a su cónyuge, considerando la lógica de la violencia política contra las mujeres en razón de género. Si la violencia política involucra “decir que su mérito [de DATO PROTEGIDO] no importa y que le debe el cargo a un hombre” ¿entonces por qué quien acaba defendiendo a la mujer de mérito es su marido (quien por mera casualidad resulta ser un hombre influyente en política)? Interesante, diría el ‘Chicharito’.

La lógica inversa del machito proveedor de estatus social nos lleva a la otra parte del binomio: es aquella mujer que juega con dos barajas, como explicaba Simone de Beauvoir en su clásico ensayo El Segundo Sexo. “Muchas mujeres, para demostrar con sus éxitos que valen tanto como un hombre, se esfuerzan por asegurarse sexualmente un apoyo masculino.”[1] Así, esta importante teórica del feminismo en Francia aborda el gran dilema para las mujeres que conquistan más poder de decisión: asumirse como seres libres y responsables, (es decir, abrazar la subjetividad, pasar de objeto a sujeto). De lo contrario, la mujer conserva la complicidad con su hombre en un proceder “que no es de buena lid.” ¿Mujer emancipada en lo próspero o doncella en peligro en lo adverso?

Cuán cotidiano o ‘normal’ pueda ser el rancio discurso del ‘machito proveedor’ es también una forma de conocer si la sociedad donde se usa es una sociedad en proceso de podredumbre y decadencia: detrás de cada Javier Hernández o Gutiérrez Luna, ciertamente puede haber alguien deseando ser proveída o provista. “Cuando una colectividad se desintegra”, nos dice la escritora francesa, “a ojos de las mujeres, la fuerza crea el derecho; puesto que los derechos que reconocen a los hombres provienen de su fuerza.” Asimismo como sostenían otros gigantes de las letras francesas como Balzac o Tocqueville, del tipo de relación entre hombres y mujeres se sacan las mejores lecciones sobre la política de un país.

Finalmente, y volviendo a la filosofía existencialista que distingue entre esencia y existencia, la tragicomedia del ‘machito proveedor’ protagonizada por ‘Chicharito’ y Gutiérrez Luna nos enfrenta a un problema existencial: ¿es la relación entre mujeres y hombres en México una expresión de libertad, o una relación nefasta cuya raíz profunda es el miedo a la soledad? Adelantándose a De Beauvoir, Alexis de Tocqueville hizo una profecía. Él profetizó que el hombre que deshumaniza a la mujer, prejuzgando su razón y su voluntad, acaba convertido en el esclavo y el lacayo de su propia creación.

Simone de Beauvoir. Foto: Jacques Pavlovsky. Vía: Getty Images

[1] Simone de Beauvoir, El Segundo Sexo, México, 2022. p. 712.


César Martínez (@cesar19_87) es maestro en relaciones internacionales por la Universidad de Bristol y en literatura de Estados Unidos por la Universidad de Exeter.

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