De cómo la guerra afecta a las mujeres

Por Elidet Hernández Mendoza

Imagina que es 24 de febrero y te encuentras preparando café, esperando que la alarma suene para levantarte a trabajar o trotando con tu perro.  El reloj todavía no marca las seis de la mañana cuando comienzas a ver, escuchar o televisar fuertes explosiciones desde Sloviansk a Járkov, iniciadas por parte del Gobierno Ruso.

Son kilómetros o metros los que te separan de esas detonaciones, en cualquier caso, tú ya has comenzado ha plantearte las preguntas que nadie espera tener que hacerse:

¿Es el inicio de la guerra?, ¿Tienes que tomar lo mínimo y huir?, ¿Se trata solo de “operaciones de desmilitarización” y debes conservar la calma?, ¿A dónde podrías ir?, ¿A quiénes podrías llevarte y a quiénes tendrías que dejar?, ¿Y si mejor te quedas por si dura un día? Pero, ¿y si se alarga otros 8 años más?…

Platiqué con solo dos migrantes ucranianas, víctimas de la guerra actual, y no hay espacio suficiente para plasmar todas las preguntas que pasaban por su cabeza, mismas que incrementaban de manera proporcional al conflicto bélico.

A tan solo 8 días de la guerra, ACNUR, el ente de las Naciones Unidas sobre los refugiados en el mundo, comunicó que ya eran 1 millón los civiles que habían abandonado Ucrania. Por otra parte, las estimaciones de la ONU señalaban  que al menos 160 mil personas estaban desplazadas dentro de su propio país tratando de ganarle pasos al conflicto.

Según las estimaciones de ACNUR, en los próximos meses se espera que el flujo migratorio aumente aproximadamente a 4 millones. De cumplirse las estimaciones, se convertiría como el disparador de la crisis migratoria más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, por encima de la Guerra de los Balcanes y con un dezplazamiento humanitario internacional que representaría aproximadamente el 60% del generado por la Guerra de Siria. En términos comparativos, la cantidad de personas que se calcula abandonarán su vida en Ucrania, será equiparable a que el Estado de Guanajuato desapareciera.

Ante la crisis, es cierto que algunos países de Europa han implementado planes de acción. Por ejemplo, Polonia y otros países fronterizos tienen centros de recepción que brinda estancia temporal, comida y atención médica. Hungría y Rumania están ofreciendo subsidios en efectivo para comida y ropa, y los niños reciben plazas en las escuelas locales. La República Checa permitirá que los refugiados soliciten un tipo especial de visa para quedarse por algún tiempo. Grecia y Alemania han envidado tiendas de campaña, mantas y mascarillas a Eslovaquia, mientras que Francia mandó medicamentos y otros equipos sanitarios a Polonia. Y Reino Unido podría acoger a 200 mil refugiados ucranianos, según indicó el primer ministro Boris Johnson.

Las mencionadas, son medidas clave para las y los migrantes que llegan a otro país en busca de refugio pero, ¿qué pasa en el trayecto que deben recorrer?, ¿qué suerte corren las personas que no reciben la información u orientación adecuada?, adicionales a los propios del conflicto bélico, ¿cuáles son los riesgos potenciales a los que se enfrentan las personas migrantes, especialmente las mujeres, niñas y adolescentes? Porque, es importante decirlo, el tránsito es una etapa altamente peligrosa para las mujeres migrantes, al continuar bajo el impacto de distintas formas de violencia, consecuencia de la discriminación estructural.

Hablemos de solo 4 escenarios de riesgo:

  1. Roles y estereotipos de género;
  2. Violencias;
  3. Discriminación y;
  4. Riesgos en el ámbito de la salud.

Comencemos por la Ley Marcial en Ucrania. Ésta estipula que los hombres de entre 18 y 60 años deben quedarse y combatir, por lo que las mujeres, son las que mayoritariamente (una relación de 83-17 aproximadamente) están emprendiendo trayectos migratorios con los niños en brazos, como reportaba ACNUR. En este sentido, comenzando por la naturaleza misma de la lógistica ante el conflicto bélico, se pueden identificar mandatos y roles de género como parte de una identidad nacional y cultural: la identidad masculina bélica y la identidad femenina cuidadora.

Este tipo de constructos sociales generan realidades altamente violentas y riesgosas para las mujeres. Por ejemplo, en noviembre de 2020, Amnistía Internacional (AI) publicó un informe referente a la violencia de género y sexual que sufrían las mujeres desde 2014 en Ucrania, tanto por parte de las fuerzas militarizadas como por parte de sus parejas involucrados con la guerra. En el mismo se señala que, en 2018, hubo un aumento de la violencia hacia las mujeres del 76% en la región de Donetsk y un aumento del 158% en la región de Luhansk, en comparación con el promedio de los tres años anteriores”. Respecto a la violencia física y sexual, las mujeres generalmente son vistas como objetos sexuales y mano de obra aún más barata respecto de los hombres. De hecho, las cifras estiman que una de cada cinco mujeres desplazadas, tanto en el interior del país como hacia el exterior son víctimas de violencia sexual.

A esto se suma que el caos y la ruptura de los sistemas de protección puede promover que los infractores encuentren mayor espacio para abusar con mayor impunidad. Al respecto, Dean, profesora en la Universidad Millikin, señala que la guerra provoca una ruptura del Estado de Derecho y de las reglas, algo que tiene un impacto en la prevalencia de la violencia de género. Es cierto que todos los migrantes son vulnerables al abuso y la explotación, pero las mujeres se encuentran especialmente en riesgo: en primer lugar, representan el 71 por ciento de todas las víctimas de trata de seres humanos, según un informe de 2016 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito; y  en segundo lugar, la falta de refugio, la superpoblación en los campamentos y los escasamente iluminados baños públicos aumentan el riesgo de violencia de género, incluida la violencia sexual.

En el ámbito de la discriminación, son muchas las investigaciones que estudian la correlación entre la migración, el racismo y la xenofobia. En la mayoría de los casos, las mujeres y las niñas pueden sufrir doblemente por estas actitudes, puesto que experimentan discriminación por su condición de migrantes, y también por su género. Sin embargo, está surgiendo un fenómeno que se ha dejado ver en redes sociales y noticieros principalmente: el trato diferenciado y favorable a los y las migrantes en función de diferentes características y condiciones dentro de las que destaca, la apariencia.

Por ejemplo, se han documentado diferentes declaraciones racistas de personas servidoras públicas y ciudadanía en las que celebran que las solicitantes de refugio sean personas blancas, de ojos claro y educadas. Este fenómeno lejos de “contribuir”, potencia la discriminación y maltrato, incluido el acoso sexual.

Finalmente, en el ámbito de la salud, existe una cantidad significativa de migrantes que tiene probabilidades de estar o quedar embarazadas. Mientras viajan, o durante el caos del desplazamiento, las mujeres pueden perder el acceso a la asistencia sanitaria sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar, los servicios prenatales y la asistencia para tener un parto seguro. La falta de estos servicios puede resultar mortal. De hecho, se considera que es una de las principales causas de defunción, enfermedad y discapacidad entre las mujeres y las niñas desplazadas en edad fértil.Además del embarazo, son mayores los riesgos de contraer alguna ETS, lesiones o traumatismos.

Las estadísticas citadas reflejan algunos de los escenarios de riesgo con los que se cruzan las mujeres ucranianas durante su trayecto migratorio. Sin embargo, no necesitamos ir a los datos para reconocerlos, basta con un log in en alguna red social para encontrar imágenes, bromas o comentarios cargados de violencia, misoginia y/o discriminación.

Ante la realidad descrita, la intención de esta lectura es que nos invite a emprender un proceso de observación y transformación de nuestros entornos: la construcción de una sociedad igualitaria comienza por la deconstrucción del mundo que se ha olvidado de las mujeres. El hecho de que este tipo de violencias sean una realidad, no significa que sean normales o, peor aún, que eligamos ser complices en el proceso de normalizarlas.

Veamos desde la empatía. Entendamos que detrás de las cifras hay mujeres; personas que, a diferencia de nosotras y nosotros quienes estamos leyendo este artículo, hoy no pueden regresar a casa, se han visto obligadas a despedirse de personas que quieren, han abandonado los trabajos por lo que esforzaron, y no cuentan con un lugar seguro al cual llegar. Como dijo Rosario Castellanos “Debe haber otro modo […] otro modo de ser humano y libre. Otro modo de ser”. Accionemos desde nuestro ámbito, todos podemos hacer algo – comenzando por omitir nuestro like a ese tipo de contenido, por ejemplo-  Recordemos que permanecer neutrales ante la desigualdad, violencia y discriminación, nos vuelve complices.

@ElidetHaz

 

Fuentes consultadas:

  • ACNUR, “ACNUR se moviliza para ayudar a personas desplazadas forzosas en Ucrania y en países vecinos”, Disponible en https://bit.ly/36HnWVe
  • ACNUR, “Emergencia en Ucrania”, 2022. Disponible en https://bit.ly/3MndXDC
  • Amnesty International, “Not a private matter. Domestic and sexual violence against women in eastern ukraine”, 2022. Disponible en https://bit.ly/3vBhLKS
  • BMC Public Health, “Factors associated with experiencing sexual violence among female gender-based violence survivors in conflict-afflicted eastern Ukraine”, Disponible en https://bit.ly/3OzMP6n
  • Honest Abraham, TikTok, 2022, en https://bit.ly/3EMOyRh (consultado el 14 de abril de 2022)
  • UNFPA, “Cinco motivos por los que la migración es una cuestión feminista”, 2022. Disponible en https://bit.ly/3LceKao
  • UNFPA, “Solar power brings light to Congolese refugees in Angola”, 2017. Disponible en https://bit.ly/3MvQPTt
  • UNODC, “Global Report on Trafficking in Persons”, 2016. Disponible en https://bit.ly/3Mryw1R
  • The Washington Post, “La cobertura en Ucrania evidencia viejos prejuicios racistas en los medios occidentales”, 2022. Disponible en: https://wapo.st/3LezDSt

 

 

 

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