Ilustración del balón "Duplo T" utilizado en el Mundial de Brasil 1950. Autor: Pablo Toussaint

Brasil 1950

Por Itzcoatl Jacinto

Aún resuena el crepitar de los chorros de orina sobre las páginas de O Mundo de aquel 16 de julio de 1950. Temprano, el Negro Jefe había visto en el diario local el anuncio de un campeón que aún no se había enfrentado a su destino. Lejos de consumirse en rabia, optó por comprar varios ejemplares, llevarlos a la concentración del equipo y tapizar el piso de un baño con ellos. Indignado, pero no obcecado por el odio, el Jefe convocó a sus compañeros. Todos, al ver el encabezado que les reducía a un trámite, lanzaron insultos contra una entidad en la que se mezclaba el oponente, periodistas, el público y la gente que dirigía el torneo.

En el diario se decía que Brasil sería campeón de la Copa del Mundo en unas horas, que era imposible que Uruguay pudiera ganarles en esa final que, en realidad, no era tan final. En lugar de semifinales y un partido por el campeonato, a los dirigentes se les ocurrió poner a jugar un cuadrangular a las mejores selecciones. Desde el inicio, la fase parecía estar controlada por los brasileños, que golearon a España y Suecia mientras Uruguay llegó al último enfrentamiento con un empate y una victoria ajustada. A pesar del enojo de los uruguayos por el menosprecio de la prensa, no era descabellado pensar que Brasil les propinaría la derrota para ser campeones del mundo por primera vez.

Portada del periódico brasileño Diario de Noticias del 16 de julio de 1950 con el titular "Decisivo esfôrço do Brasil para sagrar-se campeão mundial", y el subtítulo "Promete oferecer aspectos emocionantes a importante partida de futebol que será disputada, esta tarde, com o Uruguay no Estádio Municipal do Maracanã, que se apresentará superlotado. Se os brasileiros repetirem as atuações que tiveram contra suécos e espanhóls, tudo indica que ficarão na posse provisória da "Taça Jules Rimet""
“Decisivo esfôrço do Brasil para sagrar-se campeão mundial” (portada de periódico), Diario de noticias, 16 de julio de 1950
Portada del periódico O Mundo Esportivo, en el que, sobre una imagen del futbolista brasileño Jose Carlos Bauer, miembro del equipo nacional de Brasil en el Mundial de 1950, aparece el titular "Empatando con O Uruguay SEREMOS CAMPEÕES". Más abajo, en letras pequeñas: "Bauer teve algumas atuações, nos treinos, que não convenceram plenamente. Esteve ate' ameaçodo de ser barrado, no entanto, o valoroso medio paulista se firmou logo e fez alarde da sua extraordinaria classe, o que lhe valeu para ser considerado por todos uma das maiores figuras da seleção do Brasil."
“Empatando con O Uruguay SEREMOS CAMPEÕES” (portada de periódico), O Mundo Esportivo, 16 de julio de 1950
Fotografía del titular del periódico La Afición, publicado en México D.F. el 16 de junio de 1950, que reza: "Nadie duda en Brasil que su tim gane hoy el campeonato"
«Nadie duda en Brasil que su tim gane hoy el campeonato» (portada de periódico), La afición, 16 de junio de 1950, via Milenio

Sin embargo, en ese baño donde estaba reunida la Garra Charrúa, la inercia estaba a punto de romperse a base de remojarla en desprecio. El Jefe pronunció el discurso que luego reverberaría en sus compañeros al enfundarse los botines y agarrarse bien los huevos para salir a la cancha. El Jefe les señaló los diarios tirados en el piso, sacó su pene y empezó a soltar su indignación sobre el festejo anticipado. Uno a uno se le unieron los demás jugadores, que terminaron por anegar las páginas del periódico.

Imagen del momento en el minuto 66, cuando el número 10 de la selección uruguaya, Juan Alberto Schiaffino, anota el gol del empate (1-1) tras rematar con un fuerte derechazo a la portería del guardamentas brasileño Moacir Barbosa, durante el partido definitivo del Mundial de Brasil 1950.
«Empate en el Maracaná», (fotografía), 16 de junio de 1950, vía Wikimedia Commons – FikkaD gracias a una licencia Creative Commons CC BY-SA 4.0

La final que no fue final se mantuvo casi ochenta minutos con las predicciones intactas, pero el remate de Ghiggia en el último tramo desbordó a lo largo y ancho del estadio una marejada de silencio. Aunque se antoja un término sonoro, el Maracanazo fue un evento sordo.

¿Quién diría que la alegría desatada mucho antes del silbatazo inicial había empezado a ahogarse bajo el rumor de una lluvia dorada?


Textos de Itzcoatl Jacinto en la Revista Presente


Ilustración del balón "Duplo T" utilizado en el Mundial de Brasil 1950. Autor: Pablo Toussaint

Ilustración del balón «Duplo T» utilizado en el Mundial de Brasil 1950. Autor: Pablo Toussaint

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