¿Qué le debemos a la MLS?

Por Jandro Aguilar

Es una pregunta constante, tanto en mesas de debate de los programas deportivos, periódicos y medios en general que cubren al fútbol mexicano. Ya sea por ignorancia o por obstinación pareciera que es un tabú señalar que la sumisión de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) con la Major League Soccer (MLS) es una consecuencia directa del FIFA Gate.

Pocas figuras dentro del panorama periodístico han sido vocales al respecto, Rafa Ramos uno de ellos, y en general, los artículos al respecto escasean. Aunque los hechos son claros: Emilio Azcárraga Jean por medio de Grupo Televisa sobornó con 7.5 millones de dólares a, por lo menos, una figura dentro de FIFA para conseguir los derechos de transmisión de los últimos dos mundiales, por lo que éste tuvo que dar un paso al costado de la presidencia de Televisa. Esta situación hoy es conocida por la investigación que llevó a cabo el FBI por razones geopolíticas que implican también a otras naciones.

¿Y qué tiene que ver esto con la dinámica de poder actual en la zona?

De entrada, EEUU confirmó que puede hacer cambios estructurales en la FMF a través de su sistema judicial, asimismo utiliza, hasta la fecha, la información de dicha investigación para imponer una relación unilateral donde los directivos mexicanos no tienen voz ni voto por miedo a las consecuencias mediáticas, políticas y económicas que implicaría verse involucrados en otro escándalo de corrupción. Por lo tanto, la MLS de la mano de Concacaf, tienen todos los elementos para llevar a cabo un chantaje que alinee a la liga de fútbol más grande de Norteamérica a sus intereses.

Aunque, en teoría, este acuerdo favorece económicamente a los clubes mexicanos debido al gran mercado que existe en los Estados Unidos de consumo del fútbol local, es verdad que se ha aprovechado la relación ya establecida con anterioridad a través de Soccer United Marketing (SUM), quienes organizan los partidos de la selección mexicana en suelo estadunidense, para explotar este modelo al máximo con la Leagues Cup, un torneo, a todas luces, hecho para el beneficio de los clubes del país vecino y que deja poco o nada para los nacionales que participan en el.

Con este panorama es sumamente sencillo comprender por qué los directivos mexicanos agachan la cabeza y aceptan las imposiciones estadunidenses, al mismo tiempo que toman acciones para congraciarse con ellos, tales como la eliminación del descenso para imitar el modelo de franquicias de MLS. Que el fútbol mexicano siga degradando su calidad e imagen no es inocuo, se debe ver como la consecuencia de las acciones específicas que han tomado los EEUU para imponerse en el deporte más popular del mundo y al final del día no es raro que los dueños de los clubes se presten a este juego mientras beneficie su bolsillo.

Foto: Ramón Romero. Esto.

Jandro Aguilar (@yaporfavorr) es comunicólogo, educador, maestro en ciencias sociales y opinólogo de tiempo completo

Más artículos
Sé tu propio jefe: el riesgoso mundo del trabajo en plataformas digitales y alternativas para su regulación